jueves, 16 de mayo de 2013

Pisquera Los Nichos

Visita en un recorrido al Valle del Elqui.

En esta zona podemos admirar el paisaje del valle del rio Elqui que avanza desde la cordillera al mar entre cajones con grandes montañas y en donde se instalan varios observatorios internacionales.

DESCRIPCION
El Valle de Elqui, ubicado a 500 kilómetros de Santiago, conforma la frontera norte de las regiones vinícolas de Chile. Aquí las condiciones climáticas para el cultivo de uvas son excelentes: Un valle bien ventilado y seco, ya que las precipitaciones anuales llegan solo a los 130 mm. Además cuenta con un sistema de riego integrado (grandes estanques de agua conectados entre sí por canales) y suelos pesados, ricos en nutrientes y capaces de almacenar agua. Todo esto permite la cosecha de uvas maduras y dulces, a partir de las cuales se produce el pisco. Las cepas que más se cultivan en esta zona son cabernet sauvignon, merlot, carmenère y chardonnay, además de algunas hectáreas dedicadas al syrah.

Luego de esta pequeña reseña damos paso al tema indicado en titulares, visita a la Pisquera Los Nichos.

En un viaje de los tantos realizados a La Serena, y luego de haber visto por televisión sobre esta Pisquera, apareció el bichito de curiosidad que no es menos en mi y decidí realizar una visita al lugar apenas arribara a la Cuarta Región.

 

RECORRIDO

Saliendo de la ciudad de La Serena por la avenida Amunategui (costado terminal de Buses), se avanza hacia el Oriente. Al final de la avenida hay una rotonda señalizada. Avanzar a la izquierda por Juan Cisternas y en aproximadamente 400 metros tomar la avenida Dieciocho de Septiembre la que corre a un costado del Parque Coli por una leve pendiente.

Posteriormente se une a la ruta 41 en el sector del Aeropuerto La Florida.
Esta es la ruta mas directa para viajar hacia el interior. Cualquier calle que sea perpendicular con esta avenida y se conecte a ella nos da la seguridad de que vamos por el camino correcto. Para el regreso es la misma excepto que una vez pasado el aeropuerto, ésta se bifurca a la derecha pasando a llamarse avenida Colo Colo.
 
El camino por la ruta 41 es bien interesante ya que abundan varios pueblitos pintorescos que se pueden visitar, como además poder comprar algunos productos de la zona como papayas, conservas, quesos de cabra, etc.  

Pasado el sector Los Molles y a unos 10 kilómetros, nos encontramos con el tranque Puclaro en donde se destaca a cierta distancia el paredón principal. Hay un desvío y paso bajo nivel por si se interesa en visitar el lugar. A la entrada hay unos pequeños kioscos que venden productos alimenticios, también algo de artesanía. Se cobra (¿?) entrada. Se puede recorrer toda la extensión del paredón por su parte superior y observar por un lado el lago y por otro el cajón de río Elqui.
Existe en el sector una escultura de un diapasón metálico llamado "Imágenes Eólicas del Elqui",  de Mario Arenas Navarrete, que genera sonidos musicales por la acción del viento.

El lago artificial formado abarca en línea recta casi los 5 kilómetros desde el murallón hasta el inicio frente a Gualliguaica. Se practica principalmente deporte de vela aprovechando las fuertes brisas que se generan entre el cajón sobre todo después del mediodía.

Paredón del Embalse Puclaro
  
Túnel Puclaro

 Se avanza hacia el interior cruzando el túnel inmediatamente al lado del embalse, su formato es casi ovoide no redondo en su parte media, este tipo de ensanchamiento especial se realizo para que pudieran pasar los camiones con los espejos del telescopio de Cerro Tololo.

El transito en esta zona es un poco más lento debido a las innumerables curvas que serpentean el lago artificial. Una vez dejando este sector, a unos 9 kilómetros aparece la ciudad de Vicuña. Esta ciudad histórica y turística por excelencia, no es la cuna de Gabriela Mistral, sino que es en donde estudio y trabajo, ya que la poetisa nació en el pueblo cercano de Montegrande y es donde pidió ser sepultada. Hay un par de museos: el dedicado a Gabriela Mistral y el Museo Entomológico frente a la plaza de armas.
De esta ciudad salen los tours nocturnos al Observatorio Astronómico del Cerro Mamalluca.
 
A Vicuña lo unen dos puentes que cruzan el rio Elqui. El primero al poniente, es el puente antiguo y al oriente el puente nuevo que sigue la ruta 41. Antes de cruzar este ultimo puente hay una bifurcación  hacia la ruta D-357 que lleva a la Planta Capel.

Este segundo puente hace de by pass evitando la entrada a la ciudad lo que agiliza el viaje hacia el interior, avanzando ahora por la ribera norte del rio. En el sector de Peralillo, nuevo cruce de puente ahora por la ribera sur hacia Diaguitas. Aquí el camino avanza pegado a los cerros o Cordillera del Porongo hasta el sector de Rivadavia en donde encontramos el cruce con la ruta D-485 a Paihuano.

 

Aquí se entra al valle Tres Cruces al cual siguen llamando Valle del Elqui a pesar que es regado por el rio Claro y no Elqui, bueno pero así es el turismo.

 

Grandes viñedos acompañan la entrada por esta ruta hasta llegar al primer poblado que es Paihuano. En calle Balmaceda podemos tomar a la izquierda (viniendo de Vicuña) la ruta D-495 que nos lleva al Valle o Quebrada  de Paihuano.

 
                                                              Entrada a Paihuano

                                                     Municipalidad de Paihuano

Una vez dejado atrás Paihuano en dirección al interior, en Chañar Blanco, podemos divisar en el cerro frente al camino, una imponente plantación de paltos en forma triangular. Todo este trayecto de entrada por un camino que bordea los cerros y con el valle de parronales en el bajo.

 

Otros 8 a 9 kilómetros y estamos en el pueblo de Montegrande, cuna y tumba de Gabriela Mistral.
Encontramos en este pueblo la casa, escuela y correo donde trascurrió parte de la niñez de la poetisa. Se encuentra  a media cuadra antes de la plaza y de la iglesia. Pasando la plaza se encuentra la Planta Pisquera Artesanos de Cochiguaz.

Plaza e Iglesia en Montegrande

Más al interior, pueblo Pisco Elqui, con sus casas antiguas y multicolores, lleno de turistas que vienen por el misticismo del Valle. Tiendas que venden de todo lo esotérico, cuya mayoría no son vecinos del sector sino que comerciantes llegados de otras partes del país e incluso extranjeros que encontraron en el lugar su propia “Meca” para los negocios. Frente a la plaza  esta la Sala de ventas de la Planta Pisco Mistral. También al igual que en Vicuña puede disfrutar de los helados con sabor a pisco sour, harina tostada, canela y el mejor según mi gusto el de cactus de copao. 


calles de Pisco Elqui
 
Avanzando por el pueblo hasta la plaza de armas, se gira a la derecha por calle Centenario hasta conectar nuevamente con la ruta D-485. Giro a la izquierda y después de aproximadamente 4 kilómetros llegamos por fin a…

...giro a la derecha en la plaza...
 


PISQUERA LOS NICHOS

HISTORIA
Fundo Los Nichos, la Pisquera activa más antigua de Chile, es una bodega artesanal donde se elabora agua ardiente, pisco y vinos dulces.
 
En 1868, don José Dolores Rodríguez  Callejas (1842-1904) decide construir una original cava, en el corazón del valle de Elqui, para establecer su bodega y destilería productora de aguardiente, piscos y vinos generosos. Casado en 1867con Griselda Rodríguez Cortes tuvo 12 hijos.

fotografía propiedad de la familia

A la muerte de don José Dolores, en 1904, la señora Griselda y sus hijos continuaron el trabajo de la bodega, la que posteriormente arrendaron por unos años a don Luis Honorio Peralta Gonzalez, agricultor y productor de Piscos. Produjo el pisco que llevo su nombre y vino dulce, con el nombre de Viña Las Rosas.

 
 
Rigoberto Rodríguez Rodríguez nacido en 1879, retomo la bodega y además construyo el Canal Retiro o Pabellón, para cultivar sus viñas en los faldeos más fértiles y asoleados y, para resguardar los mostos, socavo las entrañas de la tierra horadando en las paredes de la cava familiar pequeñas cavidades en forma de nichos mortuorios, donde coloco las botellas de diferentes cosechas.



La preocupación por la calidad de los productos, elaboración y comercialización, siempre estuvo acompañada de su alma de poeta para publicitar sus piscos y vinos.
 
“Los dioses del Olimpo, solo el néctar consumieron,
Los Piscos y los Vinos de Elqui, por su mal no conocieron.
Todavía serian inmortales, si libar ellos consiguen
Los afamados productos de Rigoberto Rodríguez”.

A la entrada de su bodega don Rigoberto, parodiando el ingreso al Cementerio General de Santiago de Chile, coloco la siguiente inscripción que demuestra su hospitalidad y su fina ironía.
 
“Ancha es la puerta, pasajero avanza
Que ante botellas y pipas advierte
Que la mona es seguro que te agarra
De pisco, vino, chicha o aguardiente”

 Entre los amigos de don Rigoberto, se encontraban médicos, dentistas, almaceneros, vecinos comunes, familiares, el cura del pueblo. Los Nichos era visitado con frecuencia por Diputados, Intendente, Alcalde, Regidores (Concejales), autoridades amigos y visitantes.


calaveras gozando del buen vino y pisco
 
Los “Epitafios” de don Rigoberto fueron la huella, creados con fino humor y destacando las características de cada visitante a la cava.
Uno de los primeros en ganar esta distinción fue don Pedro Arturo Rodríguez y el lugar que se le asigno fue el único nicho que aún se conserva vacío, los versos en su nombre dicen así:
 
“A don Pedro Arturo Rodríguez
Este nicho fue cedido
Más por sus largos perniles
Y sus bigotes torcidos
Que cupiera fue imposible
Y el nicho quedo vacío”

 
Siete horas de camino separaban el lugar de la ciudad pero de igual forma fue visitado por gente de muchos lugares.
Don Gabriel González Videla, ex Presidente de la Republica, también se gano su epitafio en la bodega de Los Nichos cuando era diputado por la provincia de Coquimbo.
 
“Gabriel González Videla
Orador muy popular,
Representante genuino
De los borrachos elquinos,
 Al Congreso Nacional”

Su viuda, le pidió a la familia que reemplazaran la palabra borrachos que sonaba muy feo, por la palabra bohemios y así se conserva en la actualidad.

El propio don Rigoberto se hizo merecedor de un epitafio que le dedico su sobrino, Gastón Gertosio R y que fue colocado en el, lugar destacado de la bodega después de su muerte y que dice así:

Fue don Manuel Rigoberto, de estos nichos hacedor
Y enterró a muchos vecinos de este valle productor.
Murió por fin de la cura más madre que se pego
Y llego a la sepultura sin saber quién era Dios,
Por eso que este en el cielo como un castigo de nota,
De sus vinos exquisitos no le da probar ni gota.

En la tercera generación, Sara Elena, hija de don Rigoberto y casada con don Ernesto Munizaga Pérez de Arce, mantuvo viva la producción de Pisco y Vino Néctar.

Don Ernesto siguió con la tradición de su suegro, reuniéndose en la cava alrededor de la mesa de tres patas con las iniciales R.R.R., situada en el recinto principal y bebiendo una combinación de pisco con vino generoso que denomino Ensueño Azul.

Esta historia es más larga y la he resumido para darla conocer. En las visitas guiadas en el fundo se cuenta parte de este relato, conocerá los lugares de producción, la cava y su historia entre nichos llenos de botellas, epitafios, calaveras pintadas y una estatua de afrodita obsequiada dicen por don Gabriel González Videla.

También se destilo el pisco conocido como “TRES ERRES”, marca que fue vendida a la Pisquera Control con planta en La serena.




TOUR POR LA PLANTA
 

Hay tour guiados cada media o una hora, dependiendo del publico que llegue al lugar. Se cancela una entrada al optar a este paseo interior, sino es así, se puede adquirir el producto en un mesón ubicado en el exterior del edificio central.
 

 
Se inicia el recorrido en el patio principal  para luego dirigirse a la zona donde se recepciona la uva para ser posteriormente procesada. Aquí hay toda una explicación.
Después se pueden apreciar las barricas en donde se mantiene el licor, que como se sabe al principio es solo vino.


sector recepción de la uva


zona de barricas

A continuación se visita la zona donde están ubicados los alambiques. Estos son los encargados por medio de evaporación, de separar el alcohol del vino. Los guías exponen este proceso.
Posteriormente se puede pasar a la zona de embotellado, si es que está disponible, o simplemente se salta este paso para entrar directamente a la Cava ubicada prácticamente bajo la casa.
Esta es la zona es donde se habla de la historia de la Pisquera, cuando empezó a funcionar, los propietarios y las anécdotas que pueden o no sean verdaderas pero resultan divertidas y entretenidas.



Al final del recorrido por las instalaciones, se da a degustar los diferentes productos que están a la venta siendo estos los siguientes:
 
ESPITITU DE ELQUI, Gran Pisco de 45°. Cepa: Moscatel de Alejandría.


 
ESPÍRITU DE ELQUI, Pisco Reservado de 40°. Cepa: Moscatel de Austria.


 
FUNDO LOS NICHOS, Pisco Reservado de 40°. Cepa: Pedro Jiménez


 FUNDO LOS NICHOS, Pisco Especial de 35°. Cepa: Pedro Jiménez.


 



   PATIO MUSEO




                                                     Antiguas maquinarias de producción vinícola


UBICACION GEOGRAFICA



Para mayor información visitar la pagina web: www.fundolosnichos.cl

martes, 17 de julio de 2012

Viaje en “El Valdiviano”




Ruta: Valdivia – Antilhue
Viajar en tren a vapor es toda una curiosidad para los más pequeños, y para las personas más adultas les hace recordar sus años de infancia al ser este medio casi el único nexo del sur o norte con la capital de este país.
Cada tren y cada estación era una historia. Estar en el andén esperando su llegada y ver acercarse esa mole de hierro humeando y botando vapor por todas partes nos hacía sentirnos asustados y a la vez extasiados con su presencia y una vez en su interior disfrutar de sus asientos de cuero en primera y segunda y de madera en los de tercera. El show seguía durante su recorrido con la visita cada cierta estación del inspector que solicitaba a viva voz: “próxima estación Curicó, se revisan todos los boletos”. Y los típicos vendedores que partían ofreciendo desayuno, Sandwich de ave palta, pernil, para luego pasar gritando “Malta, Bilz y Pilsener”.

Esos eran los recuerdos del viejo ferrocarril. Hoy esta actividad en la ciudad de Valdivia está organizada por la Asociación de Chilena de Conservación del Patrimonio Ferroviario y cubre una extensión de 28 kilómetros en el tramo Valdivia - Antilhue – Valdivia, pasando por las estaciones de Huellelhue, Pishuinco, Arique y Antilhue, donde lo espera la gastronomía típica de la zona, artesanal y casera.

Los pasajes para esta excursión se adquieren en la misma estación de Valdivia con un valor aproximado de $ 6.000 por persona ida y vuelta. Este itinerario se realiza sólo durante la temporada de verano, comenzando a principios de enero y terminando en la primera semana de marzo con viajes programados o especiales. Durante el año 2012 la salida fue a las 12:00 horas, según sus organizadores para así aprovechar el día y que la gente disfrutara de las comidas  por el camino.





La estación antes de las 12 del día estaba llena de pasajeros y visitantes que se sacaban fotos por todo el andén. Cámaras fotográficas de todos los tipos retrataban una y otra vez los carros y lo más importante, la locomotora que por su antigüedad llamaba más la atención.

El convoy estaba compuesto por cinco carros. Uno de ellos era el coche comedor. Los restantes coches eran de pasajeros con asientos de cuero negro y verde y con el típico formato de ser reversibles, es decir se pueden colocar cara a cara en caso de ir un grupo familiar o de amigos. El interior de estos carros conserva parte de su mobiliario original, con ventanas adornadas con vitreaux y lámparas antiguas.




La locomotora a vapor estaba con su caldera funcionando lista para salir. El carbón de piedra traído desde Lota y cargado en su tender, alimentaba su fogón.

Esta locomotora, la número 620, fue construida en 1913. Es del tipo 57, fabricada por la Sociedad de Maestranzas y Galvanización Balfour Lyon y Cía., de Viña del Mar con planos originales de la North British, Escocia.



Esta Locomotora a Vapor fue la última en servicio en la Red Sur. Forman parte de este tren cinco Coches Linque Hofmann, construidos en Alemania, en el año 1929. En el caso de la locomotora, una de sus últimas reparaciones fue el cambio total de los tubos de su caldera.
COMPOSICIÓN DEL TREN
•Locomotora a Vapor N°620
•Coche Primera Clase N°289
•Coche Primera Clase N°172
•Coche comedor Y-24
•Coche Eco N°411
•Coche Eco N°427

Al mediodía lanza su primer silbato y se pone lentamente en movimiento causando la alegría de las personas abordo y la tristeza y quizás envidia sana de los que no pudieron conseguir pasajes esos días para poder disfrutar de un viaje al pasado. Sale lentamente de la ciudad bajo la atenta mirada de transeúntes, niños y ancianos que disfrutan mirando pasar el tren y guardando alguna imagen con una cámara de video, fotográfica o de un celular.



El tren avanza lentamente a un costado del rio Calle Calle, en dirección a su primera parada en Huellelhue.  
Hasta este sector, llegaban por el río, barcos de la empresa de Transportes Fluviales, los que traían cargamentos de yerba mate, oxigeno para las fabricas de gaseosas, azúcar de Viña del Mar; productos que debían ser despachados desde Antilhue hacia Temuco y otras ciudades.

Estación Huellelhue. El tren se detiene por espacio de 10 minutos para que los pasajeros desciendan y puedan comprar algunas delicias de la zona como calzones rotos, sopaipillas, kuchen, pie de limón, mote con huesillos. A esta velocidad los comerciantes instalados a un costado de la vía férrea deben vender si o si ya que por lo limitado del tiempo la mercadería debe ser ofrecida lo más rápido posible. 10 minutos justos y la locomotora avisa su partida con un par de pitazos.





Estación Pishuinco. Con los pasajeros abordo se inicia la segunda etapa de nuestro viaje, ahora con la parada en el pueblito de Pishuinco. Aquí nuevamente surgen los vendedores de alimentos dulces y salados como también del mote con huesillo. Terminado el tiempo de compras se inicia la tercera etapa de este viaje.
Avanza lentamente pasando sin detenerse por el pueblito de Arique y de ahí enfila hacia la estación de Antilhue.

Estación Pishuinco.



Estación Antilhue. La línea que venía del norte quedo habilitada en 1907 con el tramo Loncoche-Antilhue, una vez terminada la construcción del puente ferroviario sobre el río Calle Calle.
La estación de Antilhue fue concebida desde un comienzo como cabeza del ramal a Valdivia. Todos los trenes que venían del sur o del norte hacia Valdivia, o que venían desde Valdivia en dirección a Santiago o Puerto Montt debían pasar por Antilhue, lugar en que se hacían las maniobras para cambiar los trenes de línea, de manera que pudieran continuar viaje, o simplemente se hacía trasbordo de pasajeros hacia trenes que tenían el destino requerido.
Los testimonios de los pobladores más antiguos de Antilhue hablan de períodos de gran auge y movimiento que hoy no existen.




En el año 1945, transitaban como mínimo 20 a 30 trenes diarios por Antilhue, incluyendo los de carga y pasajeros.

Los trenes de pasajeros empezaban a correr desde las siete y media de la mañana hasta las 9 y media de la noche. El Expreso Santiago-Osorno, el que iba de Valdivia a Osorno, el tren Valdivia-Talcahuano, la combinación con el ramal Panguipulli, eran algunos de los recorridos. Los lunes, miércoles y viernes pasaba el Villarricano, que llegaba a Antilhue en la mañana hacia Valdivia, y pasaba en la tarde, de vuelta a Villarrica. Los expresos que venían de Puerto Montt y Osorno hacia Santiago, todos tenían combinación a Valdivia. En suma, los trenes de pasajeros no eran menos de 10 al día.

Siguiendo con nuestro viaje, aquí la detención del tren es por espacio de unas tres horas para poder almorzar, recorrer una pequeña feria, conocer el pueblo y posteriormente embarcarse de regreso a Valdivia.
Muchas personas optan por almorzar llevando su propia merienda, otros acuden a la feria costumbrista o a un pequeño restaurante en la estación que no da abasto para tanta gente. Personalmente opte por almorzar en el coche comedor del tren a un precio de $ 4.000 por persona.
Mientras tanto la locomotora es desenganchada del convoy y empieza a realizar un giro alrededor del pueblo regresando en reversa y conectando nuevamente los carros para su regreso a la ciudad.



Como los asientos son numerados y este número se repite al lado derecho e izquierdo, es decir 26 derecho, 26 izquierdo, en dirección a la maquina. A la vuelta el primer carro queda como ultimo produciendo en algunas personas una desorientación divertida como además no entienden  el cambiarse de un costado a otro conservando su número. Al final todo se soluciona y se inicia el regreso ahora en la ventanilla opuesta y observando el paisaje no visto antes.




Para los más adultos este es un bello recuerdo, para los más jóvenes una diversión más pero al final todos disfrutan de este viaje un poco a la antigua, con un inspector de gorra negra que revisa los boletos, falta el vendedor de cotona blanca con su clásico canasto de bebidas y que hoy en este tren en especial, es reemplazado por un par de chicas vestidas con pantalones y blusa negra.




Al día siguiente inicia otro viaje y esta vez me toca presenciar la pasada del tren "Valdiviano" como un espectador mas a la orilla de la vía.